14/11/2018

OBSERVACIÓN EN LA UNIVERSIDAD LABORAL (II)


  • Es el segundo día de observación, y parece que los "miedos" del primer día se han templado, espero que algo parecido me pase el día que me encuentre sola en una clase. ¡Tengo ganas de verlos de nuevo! ¿Habrá venido hoy Ariadna, la chica que faltó ayer?

Cuando llegamos nos encontramos a Begoña con el otro grupo que ella lleva. Begoña es una profesora muy dispuesta con más de 10 años de experiencia con niños de la ESO, se nota que le gusta su trabajo. Decidimos entrar a segunda hora, y no a primera tal y como estaba propuesto en el horario, para coincidir con los niños con los que estuvimos ayer (1º ESO).

Durante la primera hora, las 5 miembros del equipo nos sentamos en una mesa de la biblioteca a compartir lo que cada una tiene preparado de la experiencia. Es apasionante comprobar como cosas que se me habían "atrancado" a mi, de pronto una compañera me lo aclara con su punto de vista. En ambiente laboral he trabajado muchísimas veces en equipo, pero en académico no, y es un gustazo, porque enriquece muchísimo la visión individual. Después de 45 minutos de intenso trabajo tenemos la experiencia bastante avanzada.

Como la temática global de la experiencia a realizar el miércoles 23 es Discursos de Odio Sexistas, hemos planteado una experiencia para hacerlos reflexionar sobre áreas en los que sin parecerlo existe violencia de género que suele pasar más desapercibidas, la simbólica. Para ello, haremos 5 cartulinas grandes para plantear en ellas 5 temáticas diferentes: Publicidad, Vida Cotidiana, Humor, Lenguaje y Profesiones. Según esas temáticas, buscaremos frases/palabras/imágenes de igualdad o desigualdad (6 por cada tema). Diseñaremos para cada área seis tarjetas con frases/palabras/imágenes (30 tarjetas en total) que los hagan determinar por mini-grupos si las afirmaciones que se exponen proponen una situación de igualdad o desigualdad y justificar la elección.

Finalmente, se llevará a cabo una puesta en común en la que cada grupo seleccionará una de estas escenas, anteriormente planteadas, y realizará una defensa de dicha propuesta igualitaria o desigualitaria, generando un debate que puede tener o no un contrarrelato a favor o en contra de lo que se afirma.

Distribuimos el trabajo: los temas y las tarjetas, para llevar lo máximo listo para el martes 20, que tendremos 2 horas para seguir trabajando en clase. Nos vamos hacia el aula dónde nos ha indicado Begoña que empieza la clase a las 9:15.

Al llegar nos damos cuenta que Begoña sigue en la puerta charlando con el grupo anterior, así que la clase comienza con 10 minutos de retraso.

  • No soy muy partidaria de la falta de puntualidad, creo que educar en el respeto también significa respetar el tiempo de ellos, servirles de ejemplo.

Al entrar todos observamos que algunos niños de han cambiado de sitio, el niño que "se va estrellar" según Begoña ahora está acompañado de otro que parece muy espabilado, me alegro de que así sea porque así no estará tan solo, le pregunto discretamente y le digo que si se ha cambiado de sitio el me dice que sí pero que a veces los profesores no se dan cuenta. 

  • Cruzo los dedo para que Begoña no se de cuenta, creo que ese niño no debe pasar la hora sólo al final de la clase.

Begoña percibe los cambios, y les indica a todos que vuelvan a su sitio...

Pone un examen el martes 20, la niña encargada de apuntar los exámenes en el calendario del tablón se levanta y toma nota.

Begoña pasa por las mesas revisando si se han hecho las divisiones y mientras un niño (de los más avanzados) escribe en la pizarra nuevas divisiones.

  • ¿Por qué no para eso que es sólo copiar saca a uno de los que nunca participan? Lo haría sentirse útil e importante...

Quita el móvil a un niño que lo saca y le indica que podrá recogerlo a final del día en secretaría.

  • Me siento "super" a gusto en clase, les he cogido cariño a los niños, y empiezo a percibir por dónde va cada uno, me planteo cómo podría conseguir que todos se sintiesen feliz en la clase.

Al niño que "se va a estrellar" le dice, de nuevo irónicamente: "¿Tú no me dijiste ayer que ibas a empezar a trabajar?", sólo eso... 

Corrigen uno de los ejercicios del M.C.D en clase (20, 24), uno dice que es 27 y ella dice que eso es imposible porque al tener que ser un divisor tiene siempre que ser menor o igual que los números de origen, hay que ser reflexivos enfatiza.

  • Esa reflexión que ella hace hoy considero que tendría que haberla hecho ayer, en vez de explicar la teoría dictando puntos.

Un niño hace una buena pregunta, que me emociona (¡las preguntas nos sirven a todos!). Ella sonríe y responde, a ella también le ha gustado. 

Siguen corrigiendo. Sale una niña para hacerlo en la pizarra, y, Begoña, usando el plural indica que con esa letra tan horrorosa que tienen todos a veces se equivocan con sus propios números, hasta en los exámenes.

  • Pienso que eso mismo se podría haber dicho en positivo, comentándoles que la letra bonita es un placer para la vista, además les hace ser más eficientes puesto que les ayuda a no confundir números.

Avisa a un niño de que si se cae de la silla tendrá un punto menos en el examen, todos ríen, ¡qué buenos recuerdos me trae las risas comunes en clase!

Empiezan con los Problemas el último punto de la lección (el 7). Ellos lo saben, por lo que intuyo que al principio del tema les da el Indice que van a seguir.

  • Me parece buena idea, para que así sepan ubicarse.

Les indica el problema del libro que van a hacer y les da un tiempo para resolverlo. El problema consiste en saber cuántos equipos y de qué cantidad se pueden hacer con 24 alumnos. Unos van comentando sus resultados pero la mayoría de ellos sólo da una respuesta, en vez de las 8 que hay. Begoña comenta que hay 8 respuestas y hay que darlas todas. Indica que lo que la operación es buscar los divisores de 24 pero ese no es el resultado, que el resultado es dar los números de alumnos y el número de equipos posible.

Siguen con más problemas.

Begoña pasa por delante del "niño estrellado" y le dice "¡ay cuánto trabaja mi Dani, cuánto trabaja!", añade que a partir del próximo día se va a sentar más cerca para que se escaquee pero menos... El niño asiente con resignación.

La clase termina y al salir Begoña tiene una hora libre así que nos vamos con ella a tomar un café, en ese tiempo aprovechamos para plantearle algunas dudas, ella nos las aclara muy amablemente, realmente es una profesora con vocación y amor por su trabajo, pero como todos, según mi opinión, hay cosas que podría mejorar. Nos comenta que no puede ayudar a Dani, hasta que él no quiera trabajar... 

Begoña se tiene ya que ir a otra clase. Nosotras seguimos un rato mas entusiasmadas trabajando en la biblioteca. Al terminar estoy muy contenta pienso que nos ha cundido mucho.

Reflexión del día:

¿Es cierto que a los niños y niñas que no siguen la clase realmente no los podemos ayudar de ninguna forma para que arranquen? ¿No es ese justamente nuestro futuro trabajo? Muchas preguntas y pocas respuestas, creo que hasta que no me vea en esa situación no sabré como reaccionar, qué haré para motivar a todos. Pero sí tengo claro que intentaré por todos lo medios "al estrellado" convertirlo en "estrella", será mi reto, ¿qué sino es ser un buen profesor?

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